sábado, 31 de mayo de 2008

Pasajero

Es lo único que sé. Pasa, se mira en el reflejo, sigue y pronto vuelve a pasar.
Se te escapa sólo cuando estás atento a otra realidad. Pero si te das cuenta, constantemente pasa y vuelve a pasar.
Somos su víctima, su presa favorita. Su consecuencia. Y nos cuesta entenderlo.
Sirve, enseña, cura. Pero nos cuesta aceptarlo. Pasa.
No puedo criticarlo, porque de él aprendí. Y me veo atrás, distinto a hoy. Para algunos es crecer, para mí seguir. Adelante.
Hoy pasa igual, y me miro en el reflejo. No me da para sonreírme, ni tampoco para caer en el llanto.
Es tiempo.
Y pasa. A veces silencioso. A veces con ruido a copa rota. Hoy suena a piano. A melodía que ya conozco y abraza para dar calor. A mano caliente en el hombro, a calidez de luz de vela. Hoy pasa.
Somos sus pasajeros inevitables, y es el viaje el que hay disfrutar.

1 comentario:

Anjolina dijo...

Agh, ¡la vida!