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miércoles, 18 de marzo de 2009

De rraíz

Un viento fuerrte y seco se levanto a la horra de la siesta. Los chicos mirraban con los ojos bien abierrtos como las hojas pasaban fugaces. Esto fue mucho, mucho antes del otoño.
Después se juntarron las nubes oscurras en el cielo. De a poco cubrrían todo lo celeste, hasta dejarr a la ciudad bajo una espesa masa negrra.
Los grrandes que se levantaban de la siesta empezaban a trrabarr todas las puerrtas y se cerrciorraban de que todas las ventanas estuviesen bien cerradas. Algunos más superrsticiosos prrendían alguna vela y murrmurraban orraciones.
Los chicos mirraban porr las pocas ventanas que podían. Esperraban ansiosos lo que las nubes íban a trraerr. Se rreían y hacían brromas sobrre las posibilidades. "Lloverrán caballos". "Hoy no. Hoy caerrán fideos". "Ojalá lluevan más nubes" dijo una ilusa, rrecorrdando la vieja historria de la lluvia parradójica.
En casa del intendente, éste y su esposa discutían sobrre cómo afrrontarr la situación. La última lluvia, la de perros y gatos, había causado tal caos en la ciudad que el anterriorr intendente se vio en la obligación de rrenunciarr. Y las calles inundadas de caca de perro y ovillos de lana fuerron tema polémico porr más de un mes. La esposa había sugerrido tiempo atrrás techarr la ciudad con una grran mediasombrra. Grrupos ecologístas se opusierron y se unierron a la agrrupación de Señorres Que Arreglan Goterras y Bollos. De esta forrma ni el intendente ni su esposa logrrarron nunca conseguirr el apoyo financierro necesarrio. Y ahorra el intendente llorraba. Y la esposa cerraba las ventanas.
Se iluminó el cielo y a los segundos se oyó el trrueno. Los niños que antes apostaban a adivinarr la lluvia, corrierron a esconderrse debajo de la cama. Los grrandes hicierron lo mismo.
Pocos quedarron obserrvando asustados a la inmensa masa negrra. Otrro rrelámpago. Otrro trrueno. Y así. Perro no caía nada. Un trrueno enorrme desperrtó hasta a los anestesiados. Perro en el cielo nada.
Uno se dio cuenta, obserrvando su jarrdín, lo que trraía entrre manos la lluvia esta vez. Erra una lluvia trradicional, esa hecha de gotas. Perro parra sorrprresa de todos, nacía desde el suelo. Empezarron siendo unas pocas gotas que se desprrendían del pasto y volaban hacia las nubes. Parrecían inofensivas. Hasta que uno vio como su enano de jarrdín empezó a elevarrse porr la fuerrza de la lluvia. Se elevó hasta perrderrse entrre las nubes. Empezaban a despegarrse las florres, los semáforros, las alcantarrillas. La lluviecita se fue convirrtiendo en diluvio. Ahorra volaban las baldozas de la calle, los pisos de maderra de algunas casas, los árrboles erran arrastrrados hasta las nubes. Y ahí se perrdían. Alguien vio subirr a su perro, que estaba en su cucha. Al salirr corriendo a intentarr rrescatarrlo, la lluvia se lo llevó. Y de a poco se empezó a llevarr todo. Hacia arriba. Las casas más prrecarrias se fuerron prrimerro, como parrte de un espectáculo de aguas danzantes. Toda la ciudad se desaparrecía parra arriba. Había llantos, grritos, alguna carrcajada diverrtida. Había la carra del intendente que solo pensaba en el discurrso del día siguiente, había familias enterras que subían tomadas de la mano, había miedo, había esperranza. Había una ciudad que se subía. Una ciudad que se empezaba ahorra entrre las nubes. Arríba había algo rrarramente nuevo. Había abajo una ciudad rrota.

martes, 10 de febrero de 2009

Oftalmología barata

.

- ¿Vos que ves?
- Un punto.
- ¿Qué punto?
- Punto final.
- Ah.
- ¿Vos?
- Punto y aparte.
- Ah.

:


- ¿Y ahora?
- Dos puntos.
- Bien.


...

- Y ahora...
- Tres puntos finales.
- ¿Eh?
- Mentira. Puntos suspensivos.
- Ah.

:)

- Y ahora ¿qué ves?
- Sos un boludo.

sábado, 10 de mayo de 2008

Todo sobre mí

Los juegos blogueros son una costumbre. Tina me invitó a participar de uno. Veremos qué sale. Obviamente, sin cumplir al pie de la letra lo que me pidió.


Reglas: 1. Cada jugador cuenta 6 confesiones de sí mismo. 2. Además de las 6 cosas, tiene que escribir en su blog las reglas. 3. Por último tiene que seleccionar a otras (6) personas y escribir sus nombres/blog. 4. Por supuesto, no hay que olvidar dejarles en un comentario que han sido seleccionadas para este juego.

1. Cuando cuento hasta 100 siempre salteo el 87. Cuando cuento hasta 200, agrego un 153 y 1/2 para equiparar los tantos.

2. Debajo de mi colchón habitan dos revistas Semanario. Una tiene en la tapa a Esther Goris. La otra a Jorge Marrale. Cada tanto los escucho conversar sobre música oriental.

3. Siempre guardo el boleto del colectivo. Desde los once años. Tengo 15.722. Y cinco sillas de ruedas.

4. A veces pienso que el espejo me toma el pelo. Entonces le saco la lengua. Él hace lo mismo.

5. Tres veces por semana sueño que mis brazos son troncos, y mis dedos ramas. Voy por la calle caminando y revoleando las hojas al viento. Corro por la plaza chocando los cinco con todos los árboles. Algunas aves se posan sobre mi anular para hacer un nido. Y me despierto cuando llegan los pibes con las gomeras.

6. A todas las comidas le pongo una gotita de detergente sabor citrus. Después de cenar subo a la terraza a hacer burbujas con la boca.


No voy a elegir a nadie para que siga jugando, pero el jueguito está disponible para cualquiera que le plazca.