Piden pan, le dan pandemia
Porque casi todos queremos que no exista la pobreza. Pero es como en el cuento "La pata de mono", en el que se cumple el deseo pero de una forma terrorífica.
Porque casi todos queremos que no exista la pobreza. Pero es como en el cuento "La pata de mono", en el que se cumple el deseo pero de una forma terrorífica.
_ Chap! cuando eran las 22:47 Rubro: aquí y ahora, cortito y al pie, estado de sitios, mirá quien habla
El otro día soñé que comía abejas. Desde el panal. Todos comíamos. Estaban como calcinaditas, crocantes. Un asco.
Me hizo acordar un poco a esta predicción.
Luego, pensando en que las abejas suelen realizar un recorrido en forma de ocho, recordé este texto reciente.
Más tarde, se me ocurrió que, existiendo tan buenos actores, importantes realizadores audiovisuales y reconocidos publicistas, este comercial era una burla indignante a la especie humana. Es agresivo.
No se puede quedar bien con Dior y con Galeano.
_ Chap! cuando eran las 0:11 Rubro: entre la almohada y yo, estado de sitios, extra extra, mirá quien habla, videoclub
Ya comienza un fin de semana muy particular. Mucha música, muy distinta, en un solo fin de semana.
Empezando el sábado con recital multitudinario y multigénero. Organizado por el movimiento Alas y con una participación de artistas muy variados. Veremos que pasa.
Terminando el domingo, con un recital íntimo y tranquilo. Lisandro Aristimuño se vuelve a presentar en La Plata y nocasualidad lo hace un domingo de otoño.
No es sólo un fin de semana. Es demasiado.
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_ Chap! cuando eran las 4:24 Rubro: estado de sitios, música ligera, publicipost
Los juegos blogueros son una costumbre. Tina me invitó a participar de uno. Veremos qué sale. Obviamente, sin cumplir al pie de la letra lo que me pidió.
Reglas: 1. Cada jugador cuenta 6 confesiones de sí mismo. 2. Además de las 6 cosas, tiene que escribir en su blog las reglas. 3. Por último tiene que seleccionar a otras (6) personas y escribir sus nombres/blog. 4. Por supuesto, no hay que olvidar dejarles en un comentario que han sido seleccionadas para este juego.
1. Cuando cuento hasta 100 siempre salteo el 87. Cuando cuento hasta 200, agrego un 153 y 1/2 para equiparar los tantos.
2. Debajo de mi colchón habitan dos revistas Semanario. Una tiene en la tapa a Esther Goris. La otra a Jorge Marrale. Cada tanto los escucho conversar sobre música oriental.
3. Siempre guardo el boleto del colectivo. Desde los once años. Tengo 15.722. Y cinco sillas de ruedas.
4. A veces pienso que el espejo me toma el pelo. Entonces le saco la lengua. Él hace lo mismo.
5. Tres veces por semana sueño que mis brazos son troncos, y mis dedos ramas. Voy por la calle caminando y revoleando las hojas al viento. Corro por la plaza chocando los cinco con todos los árboles. Algunas aves se posan sobre mi anular para hacer un nido. Y me despierto cuando llegan los pibes con las gomeras.
6. A todas las comidas le pongo una gotita de detergente sabor citrus. Después de cenar subo a la terraza a hacer burbujas con la boca.
No voy a elegir a nadie para que siga jugando, pero el jueguito está disponible para cualquiera que le plazca.
_ Chap! cuando eran las 18:38 Rubro: estado de sitios, juego de letras, puño y letra
Todavía tengo ganas de conocer muchos rincones del mundo. Tengo ganas de aprender demás. Y de equivocarme menos veces, pero más de las que ya lo hice. Tengo ganas de enamorarme y si es necesario sufrir por eso un poco. Tengo ganas de perderme, de encontrarte. Tengo ganas de ser más viejo. Tengo cosas que olvidar y me gustaría poder tener nuevos recuerdos. Tengo ganas de ayudarte a crecer y poder aconsejar. Tengo ganas de ver nacer. Y un poco de morbo me da ganas de ver morir algunas cosas. Tengo ganas de cambiar mil veces. Tengo ganas de que me aplaudan más fuerte. Tengo ganas de que el pasado se haga más largo.
Tal vez por eso un poco, tal vez por miedo. Pero al fin y al cabo, cuando leí esto me sentí con necesidad de avisar. Me enteré tarde, pero no tanto. Mañana sábado 29 entre las 20 y las 21 horas se convoca a un apagón mundial. Con el objetivo de concientizar (y accionar un poco) sobre el cambio climático. No es mucho lo que se pide, pero puede servir bastante. Para más información, y para que sepan que no es una locura de tres o cuatro, visiten este link. Nunca está de más.
Si no lo hacés por el mundo. Si no lo hacés por vos. Hacelo por mi, que tengo ganas.
Gracias por el aviso Baterflai.
_ Chap! cuando eran las 1:04 Rubro: estado de sitios, extra extra, publicipost, puño y letra
La ventana se abrió con el viento, que como un Turbo en velocidad máxima empezó a volar las cortinas para después hacer un torbellino en mi habitación con los papeles que estaban en el escritorio. Y ahí fueron todas esas historias jamás terminadas. En una hoja volaba la mujer que se perdía en una plaza y en una papel celeste estaba por terminar su rehabilitación un jugador de rugby. Danzaban por el aire los chicos que se conocían en un recreo, chocándose contra la historia del cartero que viajaba en sobres.
El viento se divirtió hasta volcar los lapiceros y dejar que los lapices y biromes cayeran sobre las hojas que se amontonaban en el suelo. Se rayaron los papeles y se tacharon palabras. Algunos lápices llegaron a dibujar a los personajes de las historias y en algunos casos la birome roja corregía errores de ortografía. Cuando la Plasticola se volcó se creó un símil cartapesta que unió las páginas con poca coherencia. La agujereadora cayó sobre el parqué, saltando todos sus diminutos papeles redondos* sobre las hojas pegoteadas. Un collage envidia de muchos artistas pop.
Palabras, colores y formas que se entreveraban abriendo paso a historias que nunca podría yo haber escrito. El viento comenzaba a silbar bajito y el remolino artístico llegaba a su fin. De algún lado cayó agua, y se mezcló con la plasticola generando un pastiche creativo. Y de algún lado entré yo. Y me crucé con ese espectáculo. Ver todos mis mediocuentos convertidos en un desastre natural me encolerizó. Largué puteadas al viento. Literalmente. Y me decidí a despegar una por una las hojas, intentar unirlas. Volver a las malas ideas base. Pero era un poco tarde para correcciones. La mujer perdida había encontrado un camino a casa en otro cuento. El jugador de rugby había recuperado el movimiento de su brazo, y el cartero lo llevó a pasear en sobre. El recreo de los chicos ya había terminado, pero el colegio se había convertido en un safari, y un león asomaba dibujado en un borde.
Tiré todo. En una bolsa negra y grande. Mezcla de bronca y de frustración. Cerré la ventana con llave. Me senté en el escritorio que todavía estaba pegoteado. Y empecé a escribir sobre una ventana, que se abrió con el viento.
* véase: caquita de agujereadora
_ Chap! cuando eran las 2:20 Rubro: estado de sitios, puño y letra

_ Chap! cuando eran las 0:27 Rubro: estado de sitios, extra extra, rompé que trae suerte
Un fotógrafo que se rebusca en multiplicar los sentidos de lo que vemos cotidianamente. Con un blanco y negro particular, deforma y forma los objetos que encuentra a su paso y te deja un poco boquiabierto, un poco sonriendo y otro tanto ingenuo. Es Chema Madoz y acá algunas de sus capturas. Y más abajo un link a su página, con más excusas para darnos cuenta de todo lo que nos falta darnos cuenta.
_ Chap! cuando eran las 10:55 Rubro: cotidianeidades, digan whisky, estado de sitios